Semiconductores: China cree que copiar a ASML es fácil

Un grupo de científicos e industriales chinos de alto nivel publicó un análisis que reconoce las debilidades de su industria de chips, pero propone algo audaz: crear su propia versión de ASML, la empresa holandesa que domina absolutamente el mercado de máquinas para fabricar semiconductores avanzados.
La autocrítica china que sorprende a Occidente
Lo interesante del estudio publicado en la revista Science and Technology Review no es solo que China admita sus problemas. Es quién lo firma. Entre los autores están Wang Yangyuan, cofundador de SMIC (una de las mayores fabricantes chinas de chips), y Chen Nanxiang, directivo de YMTC, especializada en memoria NAND. Estos no son académicos alejados de la industria, sino expertos que están en la primera línea de la batalla tecnológica.
El documento no tiene pelos en la lengua: califica a la industria de semiconductores china como "pequeña, dispersa y débil". Para ilustrar la gravedad, presentan un número que duele: aunque hay 3.626 empresas diseñadoras de chips en China, sus ventas totales en 2024 fueron de aproximadamente 91 mil millones de dólares. Para ponerlo en perspectiva, eso es menos de lo que factura NVIDIA sola. Una sola empresa estadounidense supera a miles de chinas juntas.
El análisis también destaca que el bloqueo estadounidense ha funcionado efectivamente en tres áreas críticas: el software de diseño de chips (EDA), la fabricación de obleas de silicio y, especialmente, los equipos de litografía ultravioleta extrema (UVE), el territorio exclusivo de ASML donde China aún no puede competir.
El dilema chino: éxitos parciales y dependencia total
No todo es malo para China. El estudio reconoce logros reales. En chips para smartphones, empresas como HiSilicon y Unisoc ocupan posiciones mundiales de vanguardia, con cuotas de mercado del 20% y 10% respectivamente. También dominan completamente la producción de chips "maduros" (aquellos fabricados con tecnología de 28 nanómetros o superior), representando el 33% de la producción mundial en este segmento sin restricciones internas que los limiten.
Pero hay un pero gigantesco: China sigue siendo el mayor importador mundial de circuitos integrados. En 2024 gastó 385.790 millones de dólares importando chips, cifra que supera incluso sus importaciones de petróleo (324.700 millones de dólares). Este número es brutal porque muestra una dependencia tecnológica profunda. En áreas críticas como chips para automóviles, China importa el 95%, y en memoria, el 90%. No puede fabricar localmente lo que necesita para sus industrias estratégicas.
La paradoja es evidente: un país que fabrica electrónica para el mundo entero no puede abastecerse a sí mismo con componentes de alta gama. Es como si un constructor maestro no pudiera hacer sus propias herramientas.
ASML: por qué no es tan fácil como parece
Aquí viene lo irónico del estudio. Los expertos chinos llaman a ASML "un simple integrador". Técnicamente no mienten: ASML coordina a más de 5.000 proveedores diferentes para gestionar aproximadamente 10.000 componentes que conforman una máquina de litografía UVE. Suena manejable hasta que realizas que cada componente requiere años de investigación, precisión nanométrica y conocimiento que está distribuido en múltiples países y empresas.
La propuesta china es precisamente eso: unificar los avances logrados por distintas empresas chinas en un esfuerzo nacional coordinado. Sin embargo, el mismo documento reconoce que esto "es un problema que debe ser resuelto durante el 15º plan quinquenal", que termina en 2030. Seis años para hacer lo que ASML ha tardado décadas en perfeccionar, con apoyo económico masivo y personal especializado que simplemente no existe en cantidad suficiente.
Existe un desarrollo prometedor mencionado en el estudio: la tecnología Flip-FET (FFET) de la Universidad de Pekín, que podría permitir alcanzar nodos de 3 a 2 nanómetros sin depender exclusivamente de máquinas UVE. Pero siendo realistas, está lejos de ser una realidad comprobada a escala industrial.
¿Por qué le importa esto a Colombia y Latinoamérica?
En Colombia, esta batalla por los semiconductores no es un espectáculo lejano. Nuestro país depende totalmente de importaciones de chips para sus industrias de telecomunicaciones, automotriz, energía y manufactura. Cualquier escalada en la guerra comercial entre China y Estados Unidos impacta directamente los precios y la disponibilidad de componentes electrónicos que usamos en infraestructura crítica.
Si China logra crear su propia alternativa a ASML antes de 2030, posiblemente emerja como proveedor competitivo de chips más baratos para aplicaciones específicas. Latinoamérica podría beneficiarse con precios más accesibles, pero también podría quedar atrapada entre dos bloques tecnológicos antagónicos: Occidente (liderado por EE.UU.) y Oriente (liderado por China). Para un país como Colombia sin capacidad manufacturera propia en semiconductores, esta es una realidad incómoda que deberíamos monitorear de cerca.
Qué esperar en los próximos años
El timing es crítico. China establece 2030 como fecha límite para resolver este rompecabezas. Es ambicioso pero no imposible si consideramos el dinero y talento que pueden movilizar. Lo más probable es que logren máquinas UVE funcionales, pero quizás no tan sofisticadas como las de ASML. Podría ser una carrera donde ambos avanzan: mientras China cierra la brecha, ASML sigue innovando hacia nodos más avanzados.
Lo que este análisis chino deja claro es que la industria de semiconductores seguirá siendo el epicentro geopolítico de la próxima década. No es sobre dinero o mercado. Es sobre quién controla la tecnología que corre el mundo moderno. Y China, a pesar de sus debilidades reconocidas, no va a renunciar a ese objetivo.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Semiconductores: China cree que copiar a ASML es fácil puedes visitar la categoría Gadgets y Hardware.
Deja un comentario

Otros artículos que te podrían interesar