CATL: el gigante chino que domina el mercado de baterías eléctricas

CATL, la mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos, cerró 2025 con resultados históricos: ganancias de 10.400 millones de euros, un 42% superior al año anterior. Con casi el 40% del mercado global bajo su control y sin competidores a la vista que le hagan sombra, la empresa china se consolida como el principal beneficiario de la transición hacia la movilidad eléctrica.
El dominio chino en la industria de las baterías
Si hay algo que caracteriza la revolución del vehículo eléctrico es que los reflectores suelen apuntar hacia los fabricantes de automóviles: Tesla, Volkswagen, BMW, Geely. Pero hay un actor en la sombra que gana dinero con prácticamente todos ellos, sin importar quién venda más unidades. Se trata de CATL, una empresa que funciona como la NVIDIA del sector automotriz: casi cuatro de cada diez baterías que equipan los vehículos eléctricos en el mundo llevan su marca.
La compañía publicó recientemente sus resultados anuales, y los números hablan por sí solos. Los ingresos totales alcanzaron los 423.700 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 58.000 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 17% respecto a 2024. El beneficio neto llegó a los 72.200 millones de yuanes (cerca de 10.400 millones de euros), un salto espectacular del 42% y el mayor incremento anual en tres años consecutivos.
Lo más impresionante ocurrió en el cuarto trimestre, donde las ganancias se dispararon 57% de forma interanual, superando ampliamente las proyecciones de los analistas. Este desempeño no es casualidad: el negocio de baterías para automóviles eléctricos representa el 75% de los ingresos totales, mientras que el almacenamiento de energía contribuye con otro 15% adicional.
Cifras que revelan un monopolio silencioso
Según datos de SNE Research, firma de análisis surcoreana especializada en este sector, CATL cerró 2025 con una cuota de mercado del 39,2% en el segmento global de baterías para vehículos eléctricos, un aumento respecto al 38% de 2024. Lo más relevante es que se trata del noveno año consecutivo liderando el ranking mundial, y es la única empresa en todo el planeta que controla una cuota superior al 30%. Sus competidores más cercanos quedan significativamente atrás.
Las ventas de baterías de ión litio alcanzaron los 661 GWh (gigavatios-hora), un crecimiento del 39% anual. Desglosando estas cifras, las baterías de potencia destinadas a vehículos sumaron 541 GWh, mientras que las de almacenamiento estacionario llegaron a 121 GWh. El flujo de caja operativo creció un 37%, ascendiendo a 133.200 millones de yuanes.
En contraste, los tres grandes fabricantes surcoreanos —LG Energy Solution, SK On y Samsung SDI— han visto erosionarse su posición. Según reportes de enero, su cuota acumulada cayó un 10,4%. Las razones son múltiples: los cambios en la política comercial estadounidense han debilitado sus cadenas de suministro locales, mientras que los fabricantes globales de automóviles cada vez dependen más de proveedores chinos por ofrecer productos de menor costo. CATL no solo gana mercado; sus competidores lo pierden.
El negocio más rentable está fuera de China
Un aspecto fascinante de CATL es que sus mayores márgenes de ganancia provienen del mercado internacional. Los ingresos procedentes del exterior representan más del 30% del total de la compañía, y el margen bruto en esos mercados alcanza el 31,4%, significativamente superior al 24% que obtiene dentro de China. Esta diferencia es crucial: cuanto más vende fuera de su mercado doméstico, mayor es la ganancia por cada batería producida.
Esta realidad transforma la expansión internacional de CATL de una simple estrategia de crecimiento en volumen a un verdadero motor de rentabilidad. La empresa cuenta con seis grandes centros de investigación y desarrollo distribuidos globalmente, además de 24 fábricas repartidas por el mundo con una capacidad instalada de 772 GWh, más otros 321 GWh adicionales en construcción.
Más allá del automóvil eléctrico
En su reunión con inversores, el presidente de CATL, Zeng Yuqun, señaló que "la industria de las nuevas energías se encuentra en un nuevo punto de inflexión histórico". Esta declaración no es retórica: la empresa ya está diversificando sus operaciones hacia la aviación eléctrica, transporte marítimo, centros de datos y almacenamiento de energía a gran escala.
CATL ya lidera por quinto año consecutivo el mercado mundial de baterías para almacenamiento estacionario, un segmento que crece aceleradamente conforme los países avanzan en sus transiciones energéticas. Esta diversificación estratégica le permite no depender exclusivamente del crecimiento del mercado automotriz.
Impacto en Colombia y Latinoamérica
Para Colombia y el resto de Latinoamérica, el dominio de CATL tiene implicaciones significativas pero paradójicas. Por un lado, la consolidación de esta empresa como proveedor global garantiza que cualquier vehículo eléctrico que llegue a nuestros mercados —sea de Tesla, Volkswagen o cualquier fabricante chino— probablemente cuente con tecnología de punta en baterías. Esto significa mejor desempeño, mayor durabilidad y costos de manufactura optimizados, lo que eventualmente podría traducirse en precios más competitivos para el consumidor colombiano.
Sin embargo, también refleja una realidad incómoda: Latinoamérica sigue siendo un consumidor pasivo de tecnología sin capacidad de competir en la cadena de valor. Mientras CATL genera miles de millones en ganancias, nuestros países no participan significativamente en la producción de baterías de alto rendimiento. Colombia tiene litio en sus depósitos, pero sin desarrollar la capacidad industrial para transformarlo en celdas y módulos de batería, seguiremos vendiendo materias primas mientras otros se llevan la mayor parte del valor agregado.
Las sombras en el panorama
No todo es color de rosa para CATL. Los márgenes brutos en baterías para automóviles y almacenamiento experimentaron presión en 2025 debido a la volatilidad en costos de materias primas y la guerra de precios desatada en el sector. Además, la empresa registró pérdidas por deterioro de activos de aproximadamente 9.000 millones de yuanes, parcialmente vinculadas a la suspensión de operaciones en su mina de litio de Jianxiawo desde agosto, paralizada por conflictos de licencias. Se espera que la producción se reanude en junio.
Tampoco hay que descartar a BYD, su competidor directo en el mercado chino doméstico, que recientemente lanzó la batería Blade de segunda generación, capaz de cargar del 10% al 97% en nueve minutos. Aunque BYD enfrenta actualmente sus propios desafíos locales con seis meses consecutivos de caída en ventas y una cuota en baterías que también ha disminuido ligeramente.
Qué esperar en los próximos años
La posición de CATL parece prácticamente imbatible en el mediano plazo. Con márgenes de ganancia en mercados internacionales que duplican los domésticos, capacidad de manufactura expandiéndose constantemente y una diversificación hacia nuevos segmentos de baterías, la empresa está bien posicionada para aprovechar la transición energética global. El flujo de caja saludable le permite invertir continuamente en investigación y mantener costos competitivos.
Para quienes conducimos en Colombia o esperamos hacer la transición a un vehículo eléctrico en los próximos años, CATL será prácticamente inevitable en cualquier modelo que consideremos. El verdadero desafío para nuestro país será determinar si simplemente seremos consumidores pasivos de esta tecnología o si eventualmente podemos desarrollar capacidades locales en la cadena de valor de las baterías. De momento, el gigante chino sigue escribiendo la historia de la movilidad eléctrica mundial.
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