Adultos mayores y brecha digital: cómo protegerse en banca y trámites

Millones de adultos mayores en Colombia enfrentan desafíos cada vez mayores para acceder a servicios digitales esenciales como banca en línea, citas médicas virtuales y trámites gubernamentales. La brecha digital no es solo un problema de acceso, sino de seguridad y vulnerabilidad ante estafas que crecen año tras año en el país.
El desafío digital de nuestros adultos mayores
En Colombia, la población adulta mayor crece significativamente. Según datos del DANE, cerca del 10% de los colombianos son mayores de 65 años, y esta cifra sigue en aumento. Sin embargo, la adopción de tecnología digital en este grupo poblacional sigue siendo baja, creando una brecha que afecta su autonomía y bienestar.
La pandemia aceleró la digitalización de servicios críticos: bancos cerraron sucursales, las citas médicas migraron a plataformas virtuales y los trámites ante entidades gubernamentales como el DANE, el Registro Civil y la DIAN se centralizaron en portales en línea. Para los adultos mayores, esto significó pasar de un día para otro de procesos que conocían bien a plataformas digitales complejas y, en muchos casos, inseguras.
El problema va más allá de la destreza tecnológica. Existe un factor emocional importante: la desconfianza. Muchos adultos mayores dudan en realizar transacciones bancarias en línea o compartir información personal por temor a ser víctimas de fraude, y en muchas ocasiones, ese temor es justificado.
Riesgos reales: cómo operan las estafas digitales
Las estafas dirigidas a adultos mayores en Colombia han sofisticado sus métodos. Los delincuentes utilizan técnicas de ingeniería social que explotan la confianza natural de este grupo. Desde phishing (correos fraudulentos que imitan bancos reales) hasta llamadas falsas de "supervisores" de entidades financieras, los métodos son variados y cada vez más convincentes.
Un aspecto crítico es la seguridad en banca digital. Muchos adultos mayores no reconocen las señales de seguridad básicas: un sitio web legítimo debe comenzar con "https" (no solo "http"), debe tener un candado en la barra de direcciones, y nunca debe pedir contraseñas o códigos OTP (códigos de un solo uso) por teléfono o correo. Los bancos colombianos como Bancolombia, BBVA, Davivienda y otros cuentan con sistemas robustos, pero el eslabón débil sigue siendo el usuario.
En el caso de trámites digitales, el riesgo es igualmente alto. Portales gubernamentales fraudulentos prometen acelerar procesos a cambio de datos personales. En redes sociales, estafadores se pasan por representantes de entidades públicas ofreciendo servicios inexistentes. Los adultos mayores que no están familiarizados con las direcciones web correctas o los canales oficiales de comunicación son presas fáciles.
Guía práctica: pasos concretos para una experiencia digital segura
Lo primero es reconocer que aprender a usar servicios digitales es posible a cualquier edad. No se trata de convertirse en experto en tecnología, sino de adoptar hábitos de seguridad simples pero efectivos. En banca digital, lo esencial es: usar dispositivos (computadores o celulares) que tengan antivirus actualizado, cambiar contraseñas regularmente (mínimo cada tres meses), nunca compartir códigos OTP con nadie, y guardar constancias de transacciones. Si algo parece sospechoso, llamar directamente al banco usando el número de la tarjeta o del contrato, nunca el de un correo recibido.
Para trámites con entidades públicas, verificar siempre que se está en el portal oficial. El DANE, el Registro Civil y la DIAN tienen portales específicos claramente identificados. Una recomendación valiosa: si existe un centro de servicio cercano, visitarlo en persona para resolver dudas antes de intentar un trámite digital. Muchas entidades aún atienden presencialmente, aunque lo promocionan menos.
En salud digital, la estrategia es similar. Los colombianos tienen acceso a plataformas de telemedicina como las ofrecidas por aseguradoras y clínicas, pero es fundamental verificar que se está usando la plataforma oficial. Descargar aplicaciones solo desde Google Play (Android) o App Store (iOS), nunca desde enlaces en correos o mensajes. Si una cita médica virtual se solicita a través de un número de celular desconocido, lo más seguro es contactar directamente a la clínica.
El rol crucial de la familia y las instituciones
La realidad es que muchos adultos mayores necesitan acompañamiento. Instituciones bancarias, gubernamentales y de salud en Colombia deberían ofrecer programas de capacitación específicos para este grupo poblacional, con lenguaje simple, ejemplos prácticos y sesiones presenciales cuando sea posible. Algunas entidades como Bancolombia y Davivienda ya ofrecen talleres, pero falta más cobertura nacional.
Desde la familia, el acompañamiento es determinante. Esto no significa hacer el trámite por ellos, sino enseñarles paso a paso, pacientemente, reconociendo que cada persona aprende a ritmos diferentes. Documentar con capturas de pantalla los pasos clave puede ser útil para futuras referencias.
Impacto en Colombia y Latinoamérica
Colombia es uno de los países de América Latina con mayor población adulta mayor en términos porcentuales relativos, y la tendencia es al envejecimiento. Según proyecciones, en 2050 habrá más adultos mayores que menores de edad en el país. Ignorar la brecha digital de este grupo no es solo un asunto de derechos humanos, sino una realidad económica y social que afecta la inclusión financiera y el acceso a servicios públicos esenciales.
En la región, países como México, Argentina y Chile enfrentan desafíos similares. La buena noticia es que existen modelos exitosos: Uruguay, por ejemplo, ha implementado programas nacionales de alfabetización digital para adultos mayores con resultados medibles. Colombia podría replicar este tipo de iniciativas, integrando al sector privado (bancos y aseguradoras), instituciones públicas y organizaciones sin ánimo de lucro en un esfuerzo coordinado.
Qué esperar hacia adelante
La brecha digital no desaparecerá de la noche a la mañana, pero el reconocimiento del problema es el primer paso. Las instituciones colombianas están comenzando a entender que adaptar sus servicios digitales a las necesidades de adultos mayores no es un gasto, sino una inversión. Interfaces más amigables, opciones de atención presencial complementaria y programas de capacitación son pasos realistas y viables.
Para los adultos mayores, el mensaje es claro: la tecnología digital es una herramienta, no un obstáculo insalvable. Con orientación, paciencia y los hábitos de seguridad correctos, es totalmente posible acceder de forma autónoma y segura a servicios bancarios, de salud y trámites. Colombia tiene la responsabilidad de garantizar que ningún ciudadano quede atrás en la transición digital.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Adultos mayores y brecha digital: cómo protegerse en banca y trámites puedes visitar la categoría Startups Colombia.
Deja un comentario

Otros artículos que te podrían interesar