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Ariana Grande y Dua Lipa impulsan moda de auriculares con cable: ventas suben 20%

Ariana Grande y Dua Lipa impulsan moda de auriculares con cable: ventas suben 20%

Hace una década, los auriculares con cable eran cosa del pasado. Hoy, celebridades como Ariana Grande, Dua Lipa y Emma Watson los cargan en sus bolsos de lujo como si fueran accesorios de temporada. Los números no mienten: las ventas de auriculares alambrados repuntaron 20 % en las primeras seis semanas de 2026.

Índice
  1. Cuando el diseño descarta, la moda rescata
  2. El cable como acto de rebeldía silenciosa
  3. Las cifras: el precio hace la diferencia
  4. Lo digital cansa, lo tangible seduce

Cuando el diseño descarta, la moda rescata

En 2016, Apple tomó una decisión controversial: eliminó el minijack de 3.5 mm del iPhone 7. La compañía defendió la medida como parte de una “visión” de audio inalámbrico. El resto de la industria la siguió. Para septiembre de 2025, el 61.6 % de los celulares lanzados al mercado ya no traía entrada de audio.

Lo que parecía un entierro definitivo resultó ser una pausa. Las ventas de auriculares con cable se derrumbaron en los años siguientes, pero aquí viene lo interesante: en 2025 repuntaron 3 %, y en 2026 ese crecimiento se aceleró a 20 % según Circana, plataforma de seguimiento de ventas minoristas. Una resurrección inesperada que no tiene mucho que ver con la tecnología y sí con la moda.

El cable como acto de rebeldía silenciosa

Shelby Hull documentó este fenómeno desde 2021 con la cuenta de Instagram “Wired It Girls” (Las Chicas del Cable). Para ella, el atractivo de llevar auriculares con cable va más allá de la nostalgia: es una declaración de indiferencia hacia la carrera por el gadget más reciente. Su ejemplo favorito es Bella Hadid. “Es obviamente rica, puede permitirse AirPods, pero siempre se quedó con el cable”, cuenta Hull a CNN. Ese desinterés aparente por lo último se convierte, paradójicamente, en signo de estatus.

Ariana Grande fue directa en la serie “In the Bag” de Vogue: “No soy una persona de AirPods inalámbricos. Me gusta mucho el cable”. Dua Lipa añadió un argumento práctico que resume bien el atractivo: “Me gustan los auriculares con cable porque no tengo que cargarlos. Es una cosa menos que carga”. Emma Watson, por su parte, fue aún más cruda: no puede con los AirPods porque “nunca encuentras el otro”.

Las cifras: el precio hace la diferencia

La economía también explica este repunte. Un par de auriculares con cable costaba un promedio de 13 dólares en 2025, mientras que sus equivalentes inalámbricos bluetooth rondaban los 99 dólares. Es una brecha gigante, y las marcas la notaron rápidamente.

Bose anunció el lanzamiento de in-ear con cable, su primer modelo de este tipo en once años. Su ejecutivo Raza Haider lo llamó “un renacimiento cultural”. Nothing incluyó la opción de conectar sus Nothing Earphone (1) Pro tanto por bluetooth como por cable. Incluso Chanel se apuntó a la tendencia con el Premiere Sound, un collar que integra reloj analógico y auriculares con cable a un precio de lujo. Es un ejemplo de cómo marcas de alta moda buscan capitalizar la tendencia.

Lo digital cansa, lo tangible seduce

Detrás de este movimiento hay algo más profundo que una modita pasajera. Hull lo resume así: “La gente quiere algo que pueda tocar, algo que pueda sentir”. Ella misma colecciona auriculares viejos y volvió a ver películas en DVD. Esto conecta con una tendencia más amplia entre millennials y Gen Z: la vuelta a lo analógico. Desde teléfonos básicos hasta cámaras instantáneas y álbumes en vinilo, hay un cansancio digital que busca reencontrarse con la materialidad.

Los auriculares con cable son, en ese sentido, un símbolo: físicos, simples, sin batería que malograr, sin algoritmos invisibles. No necesitan actualizaciones de software ni conexión a la nube. Son apenas lo que prometen ser.

Apple nunca cerró completamente la puerta: sus EarPods USB-C siguen disponibles a precios accesibles. Esa pequeña salida de emergencia fue suficiente para que el cable siguiera a mano cuando la nostalgia lo reclamó.

Con información de Xataka.

Imagen: Tasha Kostyuk / Unsplash

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