Baterías gigantes en minas abandonadas: la solución suiza para energías renovables

Baterías gigantes en minas abandonadas: la solución suiza para energías renovables

La multinacional suiza Alpiq adquirió un megaproyecto en España que transforma antiguas minas de carbón en sistemas de almacenamiento de energía hidroeléctrica. Con una inversión de entre 300 y 450 millones de euros, este proyecto representa una estrategia innovadora para resolver uno de los mayores desafíos de la transición energética global: qué hacer con las fuentes renovables intermitentes.

Índice
  1. Cuando el carbón se convierte en energía limpia
  2. La ingeniería detrás de la batería natural
  3. Impacto en Colombia y Latinoamérica
  4. Qué esperar en los próximos años

Cuando el carbón se convierte en energía limpia

En la región leonesa del Bierzo, en España, las galerías de las antiguas minas de carbón —que durante décadas fueron el motor económico de la zona— están siendo reimaginadas para un propósito completamente diferente. El proyecto conocido como "CDR Navaleo" representa un ejemplo fascinante de cómo la industria energética está buscando soluciones innovadoras en lugares inesperados.

La compra fue anunciada hace poco tiempo y ha generado expectativa tanto en Europa como en círculos de energías renovables a nivel internacional. La adquisición de este macroproyecto por parte de Alpiq —una compañía energética suiza con 25 años de experiencia en el mercado español— marca la entrada de esta empresa en su primer gran proyecto hidroeléctrico fuera de sus fronteras. Aunque el empresario minero Manuel Lamelas Viloria mantiene participación en el proyecto a través de su empresa Erbienergía, el liderazgo técnico y financiero ahora recae en los suizos.

La magnitud del proyecto es difícil de asimilar. Según las proyecciones, esta central aportará 535 megavatios de capacidad flexible a la red eléctrica española. Para dimensionarlo: todos los edificios residenciales de la provincia de León podrían ser abastecidos con la producción anual de esta instalación, según declaró la vicepresidenta tercera de España durante una visita a la zona. A nivel europeo, la importancia estratégica es tal que la Comisión Europea incluyó a Navaleo en su lista de Proyectos de Interés Común, reconociendo su valor para la seguridad energética del continente.

La ingeniería detrás de la batería natural

Entender cómo funciona este sistema es clave para apreciar su ingenio. El proyecto utiliza un mecanismo de almacenamiento de energía hidroeléctrica por bombeo en circuito cerrado, una tecnología que aprovecha las aguas subterráneas presentes en las antiguas explotaciones mineras. El funcionamiento es elegante en su simplicidad: en momentos donde hay exceso de energía renovable (mucho sol o viento), el sistema bombea agua desde zonas bajas hacia una balsa ubicada en cotas más altas. Cuando la demanda de electricidad es crítica, esa agua se libera a través de tuberías y cae sobre turbinas que generan energía.

Lo revolucionario es que este circuito cerrado garantiza al menos ocho horas continuas de almacenamiento de energía, actuando literalmente como una batería gigante y recargable. Esta capacidad es crucial para países como España —y potencialmente para Colombia— que apuestan fuertemente por energías solar y eólica pero necesitan soluciones para garantizar estabilidad cuando estas fuentes no están disponibles.

Un aspecto que podría generar preocupaciones es el de la contaminación. Las minas abandonadas contienen agua con minerales y contaminantes acumulados durante décadas. Sin embargo, Alpiq transformó este problema en una ventaja. El proyecto se llama "Central Depuradora Reversible" precisamente porque, además de generar energía y proporcionar almacenamiento, cumple una función ambiental fundamental: drena y depura el agua contaminada de las minas. Según directivos de la empresa, esto convierte un pasivo ambiental en un activo energético limpio. La compañía cuenta ya con una concesión de agua válida por 75 años, garantizando la viabilidad operativa a largo plazo.

Impacto en Colombia y Latinoamérica

Para Colombia, esta experiencia suiza abre perspectivas interesantes en un contexto energético complejo. Aunque nuestro país es principalmente hidroeléctrico (lo que proporciona estabilidad natural), enfrentamos desafíos crecientes por sequías asociadas al cambio climático y la necesidad de diversificar la matriz energética. El concepto de convertir infraestructuras mineras abandonadas en activos energéticos es particularmente relevante: Colombia tiene un legado significativo de minería de carbón en regiones como La Guajira, Cesar y Cundinamarca, donde las comunidades han sufrido el cierre de operaciones sin alternativas económicas claras.

A nivel regional, países como Perú y Chile también muestran interés creciente en soluciones de almacenamiento energético para sus sistemas de energías renovables. Aunque la tecnología suiza de Alpiq es sofisticada y requiere inversión importante, el modelo conceptual —reutilizar pasivos ambientales para beneficio energético— podría adaptarse en Latinoamérica con tecnologías emergentes y menores costos. Empresas colombianas y gobiernos locales deberían estudiar estas experiencias internacionales como referencia para planes de reconversión industrial.

Qué esperar en los próximos años

Aunque la visión es clara, los plazos requieren paciencia. Alpiq, con su característico rigor suizo, prevé aproximadamente un año y medio de estudios geológicos detallados e ingeniería de precisión antes de tomar la decisión final de inversión. La construcción no comenzaría inmediatamente, pero todos los actores involucrados coinciden en que la central operará comercialmente a principios de la década de 2030. Se extenderá por cuatro municipios bercianos: Torre del Bierzo, Castropodame, Congosto y Molinaseca, zonas que históricamente dependieron de la minería y que ahora pueden beneficiarse de esta reconversión industrial.

El proyecto Navaleo es más que una obra de ingeniería monumental; es un símbolo de cómo la transición energética global está reescribiendo narrativas industriales. Donde antes sonaban picos y cargaban vagonetas con mineral negro, en pocos años fluirán aguas depuradas impulsadas por sofisticada tecnología. Esta transformación refleja la urgencia de encontrar soluciones creativas para los desafíos energéticos y ambientales de nuestro tiempo, lecciones que resonarán en Colombia y todo el continente latinoamericano.

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Luigi Arrieta

Luigi Arrieta

Me gusta escribir sobre tecnología, he sido desarrollador, me gusta la nube y todo lo que tenga que ver con 0 y 1

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