Google acaba de oficializar la Fitbit Edge, su apuesta en el segmento de pulseras inteligentes con pantalla. A diferencia de modelos recientes sin display, este dispositivo trae un panel AMOLED de 1,34 pulgadas, batería extraíble y — detalle importante — funciona con iPhone además de Android. Ya está disponible para reserva a partir de 179,99 euros.
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Qué es la Fitbit Edge y por qué importa
El mercado de las pulseras inteligentes se ha dividido en dos aguas. De un lado están los modelos minimalistas sin pantalla, cada vez más populares. Del otro, los dispositivos con display que mantienen fieles a quienes prefieren no depender del celular para consultar métricas en tiempo real. Google llegó tarde a esta categoría, pero lo hace con algunas características diferenciadores que vale la pena señalar.
La Fitbit Edge no es simplemente un reloj inteligente en formato pulsera. Es un dispositivo pensado para quien entrena regularmente, viaja, o simplemente quiere monitoreo de salud sin cargar con un smartwatch completo. Su grosor de apenas 11,5 milímetros y su peso reducido la hacen tan discreta que casi ni la notas en la muñeca, pero con suficiente pantalla visible para que consultes sin problemas lo que necesites en el momento.
Especificaciones clave: pantalla, batería y sensores
El panel AMOLED de 1,34 pulgadas cuenta con modo de pantalla siempre activa, uno de esos detalles que cambia cómo usas el dispositivo en el día a día. Con este modo desactivado, la autonomía alcanza hasta siete días, lo cual es competitivo. Si lo activas, baja a dos días, así que el consumo es más notable pero sigue siendo respetable.
Lo más destacable es que la batería es extraíble. Google implementó esta característica para cumplir con normativas europeas, pero el beneficio real es para el usuario: cuando la autonomía se degrade después de años de uso, no tendrás que botar toda la pulsera. Puedes cambiar la batería y seguir usando el dispositivo. Es una decisión sensata que refleja algo de responsabilidad ambiental.
En cuanto a sensores, la Fitbit Edge lleva un ECG, medición de saturación de oxígeno en sangre, temperatura cutánea, y una herramienta llamada Health Guardian que amplía el monitoreo a presión arterial y resistencia a la insulina. Detecta automáticamente más de 100 tipos de actividades, así que tu rutina de ejercicio se registra sin que tengas que hacer nada.
Software, suscripción y compatibilidad
La pulsera funciona tanto con Android como con iPhone, lo cual es una ventaja clara sobre competidores que no rompen esa barrera. Viene con tres meses gratis de Google Health Premium, una suscripción que incluye un entrenador personal generado con Gemini y métricas más detalladas. No es obligatoria para usar el dispositivo básico, pero está ahí si quieres profundizar.
Ausencia notable: la Fitbit Edge no tiene pagos NFC, así que aunque sea compatible con tu celular, no podrás usar tu muñeca para comprar en establecimientos. Para algunos usuarios eso es un dealbreaker; para otros, irrelevante.
Disponibilidad
La Fitbit Edge está disponible para reservar a partir de 179,99 euros. Google también lanzó una versión limitada a un precio superior para usuarios interesados en ediciones especiales.
La Fitbit Edge representa una posición intermedia que Google estaba dejando vacante: entre pulseras de precio bajo y sin pantalla, y un smartwatch completo. Es el dispositivo lógico para deportistas caseros, personas obsesionadas con su salud, y quienes quieren una pantalla práctica sin renunciar a la comodidad de una pulsera. Ya está disponible para reservar.
Con información de Xataka.
Imagen: Asoundd / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)


