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China domina 97% del mercado de robots humanoides

China domina 97% del mercado de robots humanoides

El 97% de todos los robots humanoides enviados al mundo en el primer semestre de 2026 provienen de empresas chinas, según Smart Analysis Global. Esto no es solo una ventaja numérica: es el control de una tecnología que Morgan Stanley estima alcanzará 5 billones de dólares en 2050.

Índice
  1. La supremacía que no es sobre la inteligencia
  2. La aceleración de la producción
  3. El dilema: cantidad versus utilidad real
  4. El talón de Aquiles: el software
  5. ¿Qué significa esto?

La supremacía que no es sobre la inteligencia

Lo curioso es que el dominio chino no se trata (al menos no del todo) de máquinas más inteligentes. Se trata de quién puede construirlas a escala y por menos dinero. Y en eso, China tiene experiencia consolidada. Los años que invirtió en desarrollar cadenas de suministro de electrónica de consumo, baterías para vehículos eléctricos y sistemas de automatización ahora juegan a su favor de manera decisiva.

Los componentes que hoy alimentan los robots humanoides —motores, baterías, cámaras, sensores— son exactamente los mismos que China ya produce en cantidades masivas. Según un análisis de McKinsey citado por Bloomberg, Pekín controla:

  • Hasta el 90% de los imanes permanentes para actuadores rotativos.
  • Alrededor del 40% de los rodamientos de precisión.
  • Alrededor del 40% de los sensores.
  • Alrededor del 30% de la electrónica de potencia.

Estos números son más que dominancia: son un cuello de botella global. Tanto que incluso robots estadounidenses como el Optimus de Tesla verían triplicado su costo si prescindieran de componentes chinos.

La aceleración de la producción

Lo que intimida más no es la cifra actual, sino la velocidad. Agibot reportó que su robot número 15.000 salió de la línea de producción recientemente. Los tiempos de producción se están acelerando significativamente en todo el sector. LinkerBot, una startup de Pekín, controla más del 80% de las manos robóticas desplegadas en todo el mundo. Sus clientes incluyen grandes empresas internacionales. Bank of America Institute proyecta que el costo de componentes de un humanoide de fabricación china se reducirá significativamente en los próximos años. Los envíos se espera que crezcan sustancialmente para 2035, comparado con años anteriores.

El dilema: cantidad versus utilidad real

Pero aquí hay un matiz importante que la cifra del 97% oculta. Fundadores de empresas del sector estiman que de los humanoides instalados globalmente hace poco, solo algunos miles hacen trabajo real. El resto era principalmente entretenimiento.

Eso está comenzando a cambiar. Hay casos documentados donde robots de fabricantes chinos operaron en fábricas de electrónica y en producción de baterías, cargando, moviendo y clasificando dispositivos, y transportando cargas en operaciones de producción. Son casos puntuales, pero señalan el camino: estos robots todavía son torpes y lentos comparados con lo que se espera de ellos a largo plazo, pero funcionan donde importa.

El talón de Aquiles: el software

Aquí es donde Estados Unidos sigue adelante. Los recientes modelos de empresas estadounidenses en robótica superan a sus equivalentes chinos en cuanto a capacidades de inteligencia artificial, según analistas del sector. La razón: investigación más avanzada en chips especializados para robótica. Varias empresas estadounidenses lideran inversión en esta carrera.

China está respondiendo de una manera inteligente: convirtiendo sus fábricas en fuentes de datos. Pekín ha respaldado centros masivos de recolección de información y ha presionado a fabricantes para probar humanoides en líneas reales de producción. También hay startups que entrenan robots en simuladores y transfieren ese aprendizaje a máquinas físicas, reduciendo la dependencia de datos del mundo real.

La mayoría de fabricantes chinos mezclan datos simulados y reales. El desafío: la calidad sigue siendo un cuello de botella clave. Recolectar información del mundo real para cada tarea requiere esfuerzos significativos. Es un detalle, pero revela que el camino hacia humanoides funcionales a escala aún tiene obstáculos significativos.

¿Qué significa esto?

Gobiernos occidentales están atentos. La preocupación es que quien construya primero y más barato estas máquinas definirá cómo entran en fábricas, almacenes y hogares en todo el mundo. China está ganando posición en esa carrera. No porque tenga mejor tecnología en todos los frentes, sino porque controla las piezas, la escala y los costos. Por ahora, eso es suficiente.

Con información de Xataka.

Imagen: Franck V. / Unsplash

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