La carrera por la conectividad de próxima generación en Colombia dibuja un panorama fragmentado: mientras Claro invierte en expandir su cobertura 5G, Tigo mantiene su ventaja consolidada en 4G. Dos operadores, dos estrategias distintas, un mismo mercado por conquistar.
El avance de Claro en 5G
Claro ha tomado la delantera en la implementación de tecnología 5G en el país. La operadora ha venido acelerando sus inversiones en esta red de nueva generación, expandiendo su presencia en ciudades principales y áreas urbanas estratégicas. Este movimiento responde a la creciente demanda de velocidades más altas y menor latencia, especialmente entre usuarios corporativos y empresariales que requieren conectividad confiable para operaciones críticas.
Sin embargo, el despliegue de 5G en Colombia aún está lejos de ser universal. Aunque Claro ha logrado cobertura significativa en Bogotá, Medellín y otras ciudades de tamaño medio, las zonas rurales y municipios intermedios siguen rezagados. Esta brecha geográfica es característica de los mercados en transición tecnológica en Latinoamérica, donde la rentabilidad de las inversiones infraestructurales varía drásticamente según la densidad poblacional.
Tigo: el reinado del 4G que no cede
Mientras Claro apunta al futuro, Tigo ha construido un imperio sólido sobre la cobertura 4G. La operadora lidera en esta tecnología gracias a años de inversión consistente y una estrategia enfocada en llegar a más colombianos con una red estable y accesible. El 4G sigue siendo la tecnología predominante en el país, y Tigo ha sabido posicionarse como el proveedor más confiable para millones de usuarios.
Esta ventaja no es accidental. Tigo ha invertido recursos significativos en mantener la calidad de su red 4G mientras otros competidores se enfocaban en lanzamientos 5G más mediáticos. Para el consumidor promedio, la diferencia práctica entre 4G y 5G sigue siendo marginal en muchos casos, lo que explica por qué Tigo no siente la urgencia de un salto acelerado a la siguiente generación.
¿Qué viene después?
La pregunta real no es quién llegó primero a 5G, sino cuál operadora logrará hacer la tecnología viable y accesible para la mayoría de colombianos. El precio de los planes 5G sigue siendo un punto crítico: todavía son significativamente más costosos que sus equivalentes en 4G, lo que limita su adopción a un nicho de usuarios de ingresos altos.
En el corto plazo, esperamos ver a Claro continuando su expansión 5G hacia ciudades intermedias, mientras Tigo probablemente mantendrá su enfoque en consolidar su posición 4G. Ambas estrategias tienen sentido según su lectura del mercado: una apuesta por el futuro, otra por la realidad presente de la mayoría de usuarios colombianos.
Con información de Google News Tech CO.